El presidente Javier Milei volvió a respaldar públicamente a Luis Caputo y calificó como un “disparate total” las versiones sobre una eventual salida del ministro de Economía. Aseguró que nadie dentro del Gobierno cuestiona su continuidad y negó enfrentamientos con la mesa política. Martín Menem también intervino para desmentir los rumores. Detrás de las declaraciones aparece un debate más profundo: la sostenibilidad del programa económico libertario.
En política, cuando un presidente tiene que salir a confirmar que su ministro de Economía seguirá en el cargo, el respaldo suele convertirse en noticia por sí mismo. Y eso fue precisamente lo que ocurrió con Javier Milei y Luis Caputo.
En medio de versiones sobre una posible salida del titular del Palacio de Hacienda, el mandatario decidió intervenir personalmente para despejar cualquier especulación. En una entrevista difundida este lunes 12 de octubre, Milei aseguró que la posibilidad de un reemplazo es un “disparate total” y sostuvo que dentro de su administración nadie cuestiona al ministro.
El Presidente también negó que existan enfrentamientos entre Caputo y la mesa política del oficialismo, una de las hipótesis que circulaban alrededor de los rumores sobre cambios en el gabinete.
El respaldo presidencial llegó después de que el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, afirmara que no existían dudas sobre la continuidad del ministro.
La coincidencia entre ambos dirigentes busca transmitir un mensaje de estabilidad política y económica en un momento en que el Gobierno enfrenta interrogantes sobre la evolución de la actividad, el mercado cambiario y las perspectivas de recuperación.
Caputo, el ministro que Milei no quiere perder
Luis Caputo ocupa un lugar central en el esquema de poder del Gobierno libertario.
Desde diciembre de 2023, el ministro se convirtió en uno de los principales responsables de ejecutar el programa económico basado en el ajuste fiscal, la reducción de la emisión monetaria y la reorganización del funcionamiento del Estado.
Milei ha defendido reiteradamente su desempeño y considera que el equilibrio de las cuentas públicas constituye una condición indispensable para alcanzar una estabilidad económica duradera.
Sin embargo, el programa también enfrenta cuestionamientos por sus efectos sobre la producción, el consumo, el empleo y los ingresos.
La discusión económica ya no gira exclusivamente alrededor de la inflación. También incluye la capacidad de generar dólares, fortalecer las reservas internacionales y recuperar la actividad de los sectores productivos.
En ese contexto, cualquier especulación sobre el futuro del ministro adquiere una importancia particular.
Un eventual cambio en la conducción económica podría ser interpretado como una modificación del rumbo oficial, incluso cuando el Presidente insistiera en sostener sus principales objetivos.
El factor Alberto Ades y las especulaciones sobre un reemplazo
Los rumores cobraron fuerza después de que Alberto Ades, economista argentino con trayectoria en Wall Street y cercano al Presidente, ganara visibilidad en las discusiones económicas del Gobierno.
Su participación en reuniones con funcionarios y sus opiniones sobre los riesgos del programa libertario despertaron interrogantes sobre una eventual incorporación al equipo económico.
Ades, sin embargo, rechazó públicamente las versiones que lo ubicaban como posible reemplazante de Caputo.
El economista reconoció que mantiene conversaciones con Milei, pero aclaró que su residencia y sus compromisos familiares en Nueva York dificultarían asumir una función pública en Argentina.
También planteó interrogantes sobre la política monetaria, la acumulación de reservas y la competitividad cambiaria.
Esas observaciones no implican necesariamente una ruptura con el programa oficial. Pero muestran que incluso entre economistas cercanos al Presidente existen debates sobre los instrumentos necesarios para consolidar la estabilización.
Martín Menem también salió a respaldar al ministro
Antes de las declaraciones presidenciales, Martín Menem había intervenido para intentar cerrar las especulaciones.
El presidente de la Cámara de Diputados aseguró que no había dudas sobre la permanencia de Caputo en el gabinete.
La intervención de Menem tuvo una dimensión política adicional: el Gobierno buscó mostrar que el respaldo al ministro no se limita al Presidente, sino que también alcanza a figuras relevantes de la conducción oficialista.
La necesidad de transmitir cohesión aparece en un momento en que La Libertad Avanza debe administrar simultáneamente negociaciones parlamentarias, tensiones con sectores aliados y cuestionamientos económicos.